Bienvenidos al web site del Colegio Calicantina

¿Cómo
puedes
llegar
a nuestro colegio?

Modalidades
 de Pago

Educación
Media General

Educación
Primaria

Correos
Calicantinos

¿Cómo
puedo
ser un
calicantino?

S.A.C.A.
Saberes de
Aprendizaje
Creativos Activos

Descubre
los  servicios
prestados con
nuestro  semillero de
genios y modelo pedagógico.

Conoce
sobre nosotros y
nuestra  trayectoria
como Institución Educativa.

Bienvenidos

a nuestro web site

Escuela para padres

Los padres vienen a la escuela para traer a sus hijos, pero en realidad la situación es otra. Los padres vienen a la escuela para depositar sus angustias y a que resolvamos sus inquietudes, con el atenuante de que en la mayoría de los casos la escuela no está preparada para solucionar sus conflictos.

 

Por lo general a ellos (papá y mamá) no les gusta visitar la escuela  y al final no hacen una buena comunicación. Generalmente  les falta tiempo para "gastarlo en los hijos". Entonces la pregunta sería: ¿A qué deberían venir los padres a la escuela...?

 

Hay padres que vienen cada día y casi forman parte del ambiente escolar, ellos con sus niños de la mano, entusiasman, saludan con alegría y contaminan a los demás con ese halo luminoso que irradian.

Hacen falta los otros, aquellos que nunca vienen, con quienes quisiéramos compartir, a quienes deberíamos ayudar y por quienes poco hacemos. Posiblemente  no acuden porque nunca sienten que el trabajo de sus hijos les gratifica, todo lo contrario, la escuela es para ellos un lugar donde constantemente se les recuerdan sus verdaderas obligaciones, se les regaña por no cumplirlas o donde por deber, sus hijos deben participar para ver "si son algo en la vida". (Estoy generalizando).

 

Todo eso debe cambiar para el bien de aquellos niños-as y jóvenes menos favorecidos, ya sea porque el hogar lo forma uno solo de los progenitores, por el maltrato físico y emocional de las personas que ejercen la autoridad en hogares inmaduros y problemáticos, o por circunstancias que deben ser corregidas y de lo cual hablaremos en otra entrega.

 

La escuela se encuentra entra varias dimensiones, "la prevención", el trabajo en equipo y "la colaboración". ¿Qué se puede hacer? Pues lograr que padres y educadores se encuentren para vivenciar, sensibilizar, compartir, interactuar, aprender, enseñar y estar unidos para comprender que por encima de los intereses sociales, económicos y políticos está la atención amorosa hacia los hijos.

 

Por esa razón la escuela se teje y construye desde el triángulo familiar para crear y recibir aliento, compartir las múltiples oportunidades de crecer y de madurar para transmitir a los hijos la fuerza vital de una fórmula que debe ponerse de moda: Amor + libertad + responsabilidad + paciencia + (esperar el momento oportuno) + saber = madurez.

 

Por eso y por muchas cosas más: Para ser maestro hay que querer mucho a la gente, pero para ser buen padre, hay que estar "alerta", hay que "darse cuenta" y ponerse a tono, pues lo tiempos así lo requieren y los educandos lo reclaman.

Cuántos episodios experimentamos a diario, cuántas confidencias, cuánto hay que resolver. Cuántas ventanas están cerradas hacia los hijos, qué inmaduros nos ponemos a veces los padres... ¡Y también la escuela! Si todos conociéramos nuestro compromiso. Si aceptáramos que la escuela es un tesoro, el rendimiento académico será óptimo, los seres serían más personas y podrían aspirar a unas relaciones más cercanas.

 

Tal vez las palabras claves son diálogo ,negociación y acuerdos  desde la emoción, la palabra y la  acción por supuesto   trabajando los desacuerdos ,aprender a vivirlos para resolver.

Naturalmente la escuela necesariamente debe abrirse y necesita prepararse para establecer una verdadera relación de ayuda y acompañamiento.

Entonces, como ella está hecha con el ruido de los niños-as y jóvenes, con sus risas, con sus deseos, con sus llantos, con sus gritos, con sus cantos... es por lo que una escuela es el territorio exclusivo donde los padres y los maestros aprenderán a comunicarse a través de los sentimientos para comenzar a educar por la autoridad, la responsabilidad y el respeto, para subir hasta la estima, la confianza y el amor. Trabajar la empatía como algo que da pie para accionar a favor de acciones en positivo y dejar de usar  la lástima  como una escusa.

 

En estos momentos de angustia y desazón es demasiado importante trabajar  nuetreo cerebro  emocional.

 

  “Si un niño-a va mal en los estudios eso quiere decir que hay un adulto (padre, o docente) que no está esforzándose lo suficiente para entenderlo. Los docentes deben estrechar un vínculo de amor con los niños”.

 

Además de la excelencia académica, los docentes y los padres necesitan enfocarse en su día a día para poder  manejar sus emociones y  convivir, trabajar en equipo y entender al otro.

Antes de concluir desde esta columna, felicito a la Cátedra Elaine de Beauport  , Aura Sofía Díaz de la UCV,   y a la Fundación Ashoka Venezuela ,una organización que promueve el emprendimiento social, desde 1996, por lla puesta en marcha del actual proyecto para la formación de los promotores de la Empatía con el objetivo claro de reducir la violencia en las escuelas.

 

Nuevamente recuerdo a mis lectores la importancia de activar en las aulas los tres cerebro: Centrado en el cerebro emocional, enfocado en el sentir , para pedir acciones coherentes  que son empujados por pensamientos en positivo.

Todo se resume en la necesidad de aprender a  dialogar, a negociar y a llegar a acuerdos de una manera sana y usando una metodología fácil.

 

 Siempre habrá desacuerdos y para eso somos humanos amorosos que necesitamos poner al día nuestra calidad de Homo Sapiens.

 

 

 

Pd.  “Si la guerra comienza en la mente de los hombres es allí donde se construye La Paz”

aliciasteiner@gmail.com

 

Información publicada en:

 

http://canaldenoticias.com.ve/index.php/columnistas/item/37681-los-padres-y-su-participacion-en-la-escuela#.Ux-pdL7XBmE.gmail

 

U.E. COLEGIO CALICANTINA 2017 Web Site elaborado por: GUSTAVO A. S. - www.gustavos.com.ve